sábado, 27 de marzo de 2010
Cuando la cerveza, se calienta demasiado. El cenicero esta lleno y el paquete vacío. Pierdo la cabeza, y me siento un desgraciado, como quien tiene por hobby al vino del estilo. Traté de que el corazón, no me dieran explicación, para no derramar lágrimas en tu honor. Traté de que la razón me llevara al buen camino, ella me presentó al vino, al que agradecido estoy. Y hoy resulta que ayer, la princesa se hizo reina, aquel cepillo sin dientes, hoy es el que mejor peina. Ya no deshace el somier, aquel amor tan fugaz, que en ese cuarto de hotel, se declaraba inmortal. Cuando las estrellas iluminan mi pasado, puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva, y hoy en mi ventana veo llover sobre mojado me siento un niño indefenso en medio de la selva. Trate de que mis ojos, no te vieran tan lejos, pero siempre sera así, mi triste porvenir. Trate de que mi pasión, se perdiera entre el montón, pero siempre sera igual, siempre se volverá al primer amor.
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